D-Mente
"No es el premio ganar sin saber lo que fue perder"
A fines del mes de octubre D-Mente lanzó al mercado su cuarta producción discográfica “No es el premio ganar sin saber lo que fue perder”. Extenso título elegido para bautizar a la nueva criatura, que fue engendrada en diversos estudios durante los meses de julio y agosto del corriente año. El disco comprende diez temas de crudo metal, y excede con creces la potencia sonora alcanzado por sus antecesores. Tal como lo ratificara Andrés Giménez, voz cantante de la banda, en la gacetilla promocional, “las canciones del disco tienen letras precisas y directas. La profundidad de las voces, una base arrolladora y grandes solos, las convierten en energía pura. Expresan exactamente lo que queremos”.
Ya desde el inicio, el disco va dando sobradas muestras de que estamos frente a un D-Mente recargado. Empezando con “La soledad”, elegido también como corte de difusión para el video clip. Un machacante tema que combina hábilmente pasajes trasheros con delicados arpegios de viola interpretados con suma presteza por el virtuoso Lisardo Álvarez. A este le sigue “Himno de fe”, que empieza con una melodiosa introducción para luego desembocar en un potente rock al estilo Megadeth donde se destacan la sólida base de Gula Cocchiararo(bajo y voz), Marcelo Baraj (batería) y el armonioso coro vocal. Continuando con“Oyeme”, una canción con gran fuerza que simplifica en sí misma la transición musical por la que atraviesa la banda: fusionando el sonido power al estilo Pantera de la actualidad con los clásicos estribillos pegadizos de la antigua era. Luego viene “Serás el juez”, un tema galopante con ciertos pasajes más trabados y suaves que le aportan otro matiz a la aplastante ejecución instrumental. El orden continúa con “Hasta el fin”, otra canción con rabiosos riffs que magistralmente se transforman en dulces baladas para luego retomar la dureza de origen.
Promediando el disco aparece “Grito para no callar”, que inicia con tenues cuerdas de bajo y repiqueteos de platillos para arremeter sorpresivamente con una explosiva descarga sonora. Tema que incluye el hostil coro conformado por sus fans, grabado en el estudio Norberto Napolitano de la Rock & Pop, quienes accedieron a esta participación estelar por haber ganado un concurso realizado por la mencionada radio para tal fin. Hasta aquí adrenalina al por mayor. Entonces llega la tregua para los oídos y el corazón, a través de “En tus brazos”, una canción country que nos remonta al lejano oeste (y a los cercanos tiempos de“Un León D-Mente”). Para encender nuevamente los motores de la nave metálica con “Es el tiempo”, que arranca en forma densa y sinuosa hasta acelerar vertiginosamente la marcha retomando a las raíces de mítico A.N.I.M.A.L. La furia prosigue con “Nada ha sido en vano”, un contundente tema con feroces guitarras y rulos demoledores que sigilosamente confluyen en melódicos tramos de apacibles cuerdas acústicas. Para volver a rugir con toda la rabia del mundo. Terminando bien arriba con “Sabes bien”, unportentoso tema de excelente composición que emula gratamente a eximios cultores del género (Metallica, Pantera, Motorhead, y Black Sabbath por mencionar algunos), para finalizar en forma gloriosa a una obra de lujo. “No es el premio ganar sin saber lo que fue perder”, es un disco altamente recomendable. A mi entender el mejor en su carrera discográfica, e infaltable en la colección de todo amante del metal que se precie como tal.
Por Marcelo Bellotta
Periodista - Músico
